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Introducción: respirar por la boca no siempre es un simple hábito

Es frecuente escuchar a algunos padres decir: «Mi hijo duerme con la boca abierta», «Siempre tiene los labios separados» o «Respira mejor por la boca que por la nariz». «Cuál es el mejor momento para empezar ortodoncia en niños»

Muchas veces se piensa que es una costumbre sin importancia o algo que desaparecerá con el tiempo. Sin embargo, cuando un niño respira habitualmente por la boca, ese hábito puede influir en el desarrollo de su cara, de sus maxilares e incluso de la posición de sus dientes.

La respiración es una función esencial para el crecimiento. Cuando se realiza correctamente por la nariz, la lengua descansa en el paladar, los músculos faciales trabajan de forma equilibrada y los huesos reciben los estímulos adecuados para desarrollarse. Cuando la respiración pasa a hacerse principalmente por la boca, ese equilibrio puede alterarse.

En Narros Bosquet, sabemos que muchas alteraciones de la mordida tienen su origen en factores funcionales que aparecen durante la infancia. Por eso, además de estudiar los dientes, prestamos mucha atención a cómo respiran, mastican y degluten nuestros pacientes más pequeños.


¿Qué es la respiración bucal?

La respiración bucal ocurre cuando un niño utiliza la boca como vía principal para respirar de forma habitual, tanto durante el día como mientras duerme.

En determinadas situaciones, como un resfriado o una alergia puntual, es completamente normal respirar por la boca durante unos días.

El problema aparece cuando este patrón se mantiene durante meses o incluso años.

En ese momento deja de ser una adaptación temporal y puede comenzar a influir en el crecimiento facial.


¿Por qué un niño empieza a respirar por la boca?

Las causas pueden ser muy variadas.

Entre las más frecuentes encontramos:

  • Amígdalas muy grandes.
  • Adenoides hipertrofiadas.
  • Obstrucción nasal.
  • Rinitis alérgica.
  • Desviación del tabique nasal.
  • Sinusitis crónicas.
  • Hábitos adquiridos desde edades tempranas.
  • Alteraciones musculares.

En muchos casos es necesaria la valoración conjunta de diferentes especialistas, como el pediatra, el otorrinolaringólogo, el odontopediatra y el ortodoncista.


¿Cómo saber si mi hijo respira por la boca?

No siempre resulta evidente.

Muchos niños alternan la respiración nasal y oral según la situación.

Sin embargo, existen algunos signos que pueden hacer sospechar que la respiración bucal se ha convertido en un hábito.

Duerme con la boca abierta

Es uno de los signos más habituales.

Si observas que durante la mayor parte de la noche mantiene los labios separados, conviene consultarlo.


Ronca con frecuencia

No todos los ronquidos indican un problema, pero cuando aparecen de forma habitual pueden estar relacionados con dificultades respiratorias.


Tiene los labios abiertos incluso cuando está relajado

Muchos niños permanecen con la boca entreabierta mientras ven la televisión, leen o juegan.


Presenta sequedad en los labios

Al respirar continuamente por la boca es frecuente que los labios estén secos o agrietados.


Habla con una voz nasal o diferente

Algunas alteraciones respiratorias modifican también la forma de hablar.


Tiene sueño durante el día

Cuando el descanso nocturno no es de calidad, el niño puede mostrarse más cansado, irritable o con dificultades de concentración.


¿Qué relación existe entre la respiración y el crecimiento de la cara?

Puede parecer sorprendente, pero la forma de respirar influye directamente en cómo crecen los huesos faciales.

Cuando respiramos por la nariz:

  • La lengua descansa sobre el paladar.
  • El paladar recibe un estímulo constante para desarrollarse en anchura.
  • Los músculos trabajan de forma equilibrada.
  • Los labios permanecen cerrados.

Cuando respiramos por la boca ocurre justo lo contrario.

La lengua suele colocarse más baja.

El paladar recibe menos estímulo.

Los músculos cambian su funcionamiento.

Y todo ello puede modificar el crecimiento de los maxilares.


¿Puede provocar un paladar estrecho?

Sí.

Es una de las consecuencias más frecuentes.

Al no apoyarse correctamente la lengua sobre el paladar durante el crecimiento, el maxilar superior puede desarrollarse menos de lo esperado.

Esto favorece la aparición de un paladar alto y estrecho.

A su vez, esta falta de espacio puede facilitar el apiñamiento dental.


Respiración bucal y mordida cruzada

Existe una estrecha relación entre ambas.

Cuando el maxilar superior no alcanza el ancho adecuado, es más probable que aparezca una mordida cruzada.

En estos casos, tratar únicamente la posición de los dientes sin abordar la causa puede no ser suficiente.

Por eso es tan importante realizar un diagnóstico completo.


¿También puede influir en el apiñamiento dental?

Sí.

Un maxilar más estrecho suele ofrecer menos espacio para la erupción de los dientes permanentes.

Como consecuencia, algunos dientes pueden salir girados, montados o fuera de la arcada.

No todos los apiñamientos tienen el mismo origen, pero la respiración bucal es uno de los factores que debemos valorar.


La respiración también influye en la postura de la lengua

La lengua desempeña un papel mucho más importante de lo que solemos imaginar.

Cuando permanece apoyada correctamente sobre el paladar, favorece un desarrollo equilibrado de los maxilares.

Si se mantiene baja de forma constante, el crecimiento puede seguir un patrón diferente.

Por eso, en algunos pacientes el tratamiento incluye la colaboración de especialistas en terapia miofuncional para reeducar determinados hábitos.


¿Todos los niños que respiran por la boca necesitan ortodoncia?

No.

Y este es un mensaje muy importante.

Respirar por la boca no significa automáticamente que un niño vaya a necesitar un aparato.

Lo primero es identificar por qué ocurre.

Después valoramos si ese hábito ya ha producido cambios en el crecimiento o si todavía estamos a tiempo de prevenirlos.

En algunos casos bastará con controlar la evolución.

En otros será recomendable actuar cuanto antes.


¿Qué especialistas deben valorar estos casos?

El tratamiento suele ser multidisciplinar.

Dependiendo de la causa, pueden intervenir:

  • Pediatra.
  • Otorrinolaringólogo.
  • Alergólogo.
  • Logopeda.
  • Especialista en terapia miofuncional.
  • Odontopediatra.
  • Ortodoncista.

Trabajar de forma coordinada permite obtener resultados más estables.


¿Qué hacemos en Narros Bosquet cuando sospechamos un problema de respiración?

Nuestro primer paso nunca es colocar un aparato.

Antes estudiamos:

  • Cómo muerde el niño.
  • Cómo respira.
  • Cómo coloca la lengua.
  • Cómo mastica.
  • Cómo está creciendo el maxilar.
  • Si existe falta de espacio.
  • Si hay signos de mordida cruzada u otras alteraciones.

Si sospechamos una causa respiratoria que requiere otra valoración, derivamos al especialista correspondiente para trabajar conjuntamente.

Nuestro objetivo no es tratar únicamente los dientes, sino comprender todo aquello que está influyendo en el desarrollo de la sonrisa.


¿Se puede corregir el crecimiento si se detecta a tiempo?

En muchos casos, sí.

Durante la infancia el crecimiento ofrece una oportunidad única para intervenir cuando realmente es necesario.

Dependiendo de cada paciente, el tratamiento puede incluir:

  • Seguimiento periódico.
  • Ortodoncia interceptiva.
  • Expansión del maxilar.
  • Corrección de hábitos.
  • Terapia miofuncional.
  • Tratamiento de la causa respiratoria.

Cuanto antes se detecte el problema, más posibilidades existen de actuar de forma sencilla y conservadora.


¿Cuándo conviene pedir una valoración?

Recomendamos consultar si el niño:

  • Respira habitualmente por la boca.
  • Duerme con la boca abierta.
  • Ronca con frecuencia.
  • Presenta mordida cruzada.
  • Tiene un paladar muy estrecho.
  • Acumula poco espacio para los dientes permanentes.
  • Mantiene los labios abiertos de forma constante.

Una revisión no implica iniciar un tratamiento.

Significa conocer cómo está creciendo y decidir si es necesario actuar o simplemente controlar la evolución.


Respiración bucal y ortodoncia infantil en Galapagar

En Narros Bosquet, clínica de ortodoncia en Galapagar, estudiamos el crecimiento facial de cada niño desde una perspectiva global.

Atendemos a familias de:

  • Galapagar.
  • Torrelodones.
  • Collado Villalba.
  • Colmenarejo.
  • El Escorial.
  • Las Rozas.

Nuestro objetivo es detectar de forma precoz aquellas alteraciones que puedan afectar al desarrollo de la mordida y acompañar a cada familia con un plan personalizado.


Respirar por la boca durante un resfriado es completamente normal. Hacerlo de forma habitual durante la infancia no debería pasarse por alto.

La respiración influye en el crecimiento del paladar, de los maxilares y de la posición de los dientes. Detectar este hábito a tiempo permite valorar su origen y, cuando es necesario, intervenir antes de que aparezcan problemas más complejos.

En Narros Bosquet entendemos la ortodoncia infantil como una herramienta para guiar el crecimiento, no solo para alinear dientes. Por eso prestamos tanta atención a funciones tan importantes como la respiración, la masticación y la posición de la lengua.


Preguntas frecuentes sobre la respiración bucal en niños

¿Es normal que un niño duerma con la boca abierta?

Puede ocurrir de forma puntual durante un resfriado, pero si es un hábito frecuente conviene realizar una valoración para identificar la causa.

¿La respiración bucal puede provocar dientes torcidos?

Sí. En algunos niños favorece un desarrollo más estrecho del maxilar, lo que puede reducir el espacio disponible para los dientes permanentes.

¿Respirar por la boca siempre significa que necesita ortodoncia?

No. Primero es necesario determinar por qué respira por la boca y comprobar si ese hábito ha afectado al crecimiento facial.

¿Qué relación existe entre la respiración bucal y la mordida cruzada?

Un maxilar superior estrecho, favorecido en algunos casos por la respiración bucal, puede aumentar el riesgo de desarrollar una mordida cruzada.

¿Quién debe valorar a un niño que respira por la boca?

Dependiendo de la causa, pueden intervenir el pediatra, el otorrinolaringólogo, el odontopediatra, el ortodoncista y otros especialistas para ofrecer un tratamiento coordinado.

¿A qué edad conviene hacer una revisión?

La primera valoración ortodóncica suele recomendarse alrededor de los 6 o 7 años, o antes si los padres observan alteraciones en la respiración, la mordida o el crecimiento facial.

¿Dónde revisar la respiración y el crecimiento facial de un niño en Galapagar?

En Narros Bosquet realizamos un estudio personalizado para valorar cómo influyen la respiración, la mordida y el desarrollo de los maxilares en la salud bucodental infantil.

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