Perdí una muela hace diez años. ¿Todavía puedo ponerme un implante?

Es una pregunta que escuchamos con frecuencia en consulta. Hay pacientes que llevan cinco, diez o incluso veinte años masticando sin una pieza y dan por hecho que ya ha pasado demasiado tiempo para recuperarla.

La respuesta corta es: en muchos casos, sí es posible colocar un implante aunque hayan pasado muchos años desde la pérdida del diente.

Pero hay una diferencia importante respecto a sustituir una pieza que se acaba de perder. Con el paso del tiempo pueden producirse cambios en el hueso, en los dientes vecinos y en la mordida. Por eso no podemos saber si basta con colocar un implante hasta estudiar qué ha ocurrido durante esos años.

En Narros Bosquet, clínica dental en Galapagar, antes de recomendar un implante estudiamos precisamente eso: no solo el espacio donde falta el diente, sino las condiciones actuales de toda la zona.

¿Existe un límite de años para poder colocar un implante?

No existe una fecha a partir de la cual podamos decir que ya es demasiado tarde.

Haber perdido una muela hace muchos años no impide por sí mismo colocar un implante.

Lo que determina si podemos hacerlo son factores como:

  • La cantidad y calidad del hueso disponible.
  • El espacio que queda entre los dientes.
  • La posición del diente de la arcada contraria.
  • La salud de las encías.
  • El estado de los dientes vecinos.
  • La mordida.
  • La salud general del paciente.

Por eso podemos encontrarnos con dos personas que perdieron la misma muela hace diez años y necesiten tratamientos completamente diferentes.

¿Qué ocurre en la boca cuando perdemos una muela?

Cuando desaparece un diente no queda simplemente un hueco.

Nuestra boca continúa cambiando.

El hueso, los dientes vecinos y la pieza que mordía contra el diente perdido pueden ir adaptándose progresivamente a la nueva situación.

El hueso puede disminuir

El hueso que rodeaba la raíz del diente recibía estímulos cada vez que masticábamos.

Cuando desaparece el diente, ese estímulo deja de existir y comienza un proceso natural de remodelación ósea.

Con el tiempo, el hueso puede perder anchura y altura.

Esto no significa necesariamente que sea imposible colocar un implante, pero sí puede modificar la planificación.

Los dientes vecinos pueden desplazarse

Los dientes no permanecen completamente inmóviles durante toda la vida.

Cuando aparece un espacio vacío, las piezas adyacentes pueden inclinarse progresivamente hacia él.

Si han pasado muchos años, podemos encontrar que el espacio disponible para colocar correctamente la futura corona se ha reducido.

En determinados casos puede ser necesario recuperar previamente ese espacio mediante ortodoncia.

El diente contrario también puede moverse

Este es un detalle que muchos pacientes desconocen.

Cuando una muela deja de tener otra pieza contra la que morder, el diente de la arcada contraria puede desplazarse progresivamente hacia el espacio vacío.

Es lo que denominamos extrusión del diente antagonista.

Si el movimiento es importante, puede disminuir el espacio necesario para reconstruir correctamente la pieza ausente.

Por eso, cuando estudiamos un implante después de muchos años, no observamos únicamente dónde falta el diente.

Estudiamos cómo ha cambiado toda la mordida.

¿Cómo sabemos si queda suficiente hueso?

La exploración clínica aporta mucha información, pero en determinados tratamientos necesitamos conocer con precisión el volumen óseo disponible.

Las pruebas radiológicas y, cuando está indicado, el estudio tridimensional permiten valorar aspectos como:

  • Altura del hueso.
  • Anchura disponible.
  • Anatomía de la zona.
  • Posición de estructuras importantes.
  • Orientación adecuada del futuro implante.

Esta información nos permite planificar el tratamiento antes de realizar la cirugía.

¿Y si después de tantos años tengo poco hueso?

Tener poco hueso no significa automáticamente que no puedas llevar implantes.

Actualmente disponemos de diferentes técnicas que pueden permitir rehabilitar zonas donde se ha producido pérdida ósea.

Dependiendo del caso podemos valorar procedimientos de regeneración ósea o, cuando se trata de determinados sectores posteriores del maxilar superior, una elevación de seno.

Pero tampoco debemos regenerar hueso por sistema.

Hay pacientes que, aunque hayan perdido el diente hace muchos años, conservan suficiente volumen óseo para colocar el implante directamente.

Una vez más, el diagnóstico determina el tratamiento.

¿Siempre que falta una muela la mejor solución es un implante?

No necesariamente.

Los implantes son una excelente alternativa para sustituir dientes perdidos, pero nuestro objetivo no es colocar implantes a todos los pacientes.

Antes valoramos:

  • Estado de los dientes vecinos.
  • Hueso disponible.
  • Situación periodontal.
  • Mordida.
  • Edad y salud del paciente.
  • Alternativas existentes.

En determinadas situaciones puede plantearse un puente dental u otra solución protésica.

La decisión debe tomarse individualmente.

“Llevo tantos años sin ella que ya me he acostumbrado”

Es otra frase muy frecuente.

Y es completamente comprensible.

Nuestro organismo tiene una enorme capacidad de adaptación y muchas personas aprenden a masticar utilizando principalmente el lado contrario.

Pero acostumbrarse a una ausencia no significa necesariamente que la boca esté funcionando de la misma manera.

La pérdida de una pieza puede favorecer desplazamientos dentales, modificaciones en los contactos de la mordida y una distribución diferente de las fuerzas durante la masticación.

Por eso merece la pena estudiar la situación aunque hayan pasado muchos años.

¿Es mejor no seguir esperando?

En términos generales, cuando está indicada la reposición de un diente perdido, no existe ninguna ventaja en esperar deliberadamente varios años.

Cuanto más tiempo permanece una zona sin diente, más posibilidades existen de que se produzcan cambios en el hueso o en la posición de las piezas vecinas.

Sin embargo, si ya han pasado muchos años, tampoco debemos asumir que hemos llegado tarde.

El siguiente paso no es preocuparse, sino realizar un estudio.

¿Cuánto dura el proceso?

Dependerá completamente de la situación inicial.

Un paciente con hueso suficiente y espacio adecuado puede seguir una planificación relativamente sencilla.

Otro paciente puede necesitar previamente:

  • Regeneración ósea.
  • Tratamiento periodontal.
  • Recuperación de espacio mediante ortodoncia.
  • Algún procedimiento adicional.

Por eso desconfiamos de establecer tiempos exactos antes de estudiar el caso.

Nuestro enfoque: primero entender qué ha cambiado

En Narros Bosquet no comenzamos preguntándonos únicamente:

“¿Cabe un implante?”

Queremos saber:

¿Qué ha ocurrido en esta boca desde que desapareció el diente?

Estudiamos el hueso, los tejidos, los dientes vecinos y la mordida para determinar cuál es la forma más conservadora y predecible de recuperar la pieza.

La tecnología digital y la planificación nos ayudan a obtener información muy precisa, pero la decisión final depende siempre del diagnóstico del especialista.

Implantes dentales en Galapagar

En Narros Bosquet realizamos tratamientos de implantología para pacientes de Galapagar y localidades próximas como Torrelodones, Collado Villalba, Colmenarejo, El Escorial y Las Rozas.

Si llevas años sin una muela, el tiempo transcurrido por sí solo no determina si puedes o no llevar un implante.

Lo que necesitamos conocer es cómo se encuentra tu boca hoy.

A partir de ahí podremos explicarte si podemos colocar un implante directamente, si necesitamos preparar previamente la zona o si existe otra alternativa más adecuada.

Preguntas frecuentes

Llevo 10 años sin una muela, ¿puedo ponerme un implante?

En muchos casos, sí. Es necesario estudiar el hueso disponible, el espacio y los cambios que se hayan producido en los dientes vecinos y en la mordida.

¿Y si llevo 20 años sin el diente?

El número de años no constituye por sí solo una contraindicación. Incluso después de periodos muy largos puede ser posible colocar implantes, aunque la planificación puede ser más compleja.

¿Se pierde siempre hueso cuando falta un diente?

Tras una extracción se produce una remodelación natural del hueso, aunque su magnitud varía considerablemente entre pacientes.

¿Si tengo poco hueso necesito necesariamente un injerto?

No. Dependerá de cuánto hueso exista, dónde falte y del tipo de rehabilitación que necesitemos realizar. Hay que estudiarlo individualmente.

¿Puede haberse cerrado el espacio después de tantos años?

Sí. Los dientes vecinos pueden inclinarse hacia el espacio vacío y el diente antagonista puede desplazarse. En algunos pacientes debemos corregir estos movimientos antes de colocar el implante.

¿Poner un implante después de muchos años duele más?

No necesariamente. La complejidad depende de las condiciones actuales de la zona, no simplemente del tiempo transcurrido desde que se perdió el diente.

¿Dónde puedo valorar un implante dental en Galapagar?

En Narros Bosquet realizamos un estudio individualizado para conocer el hueso disponible, la mordida y el estado general de la boca antes de recomendar la opción de tratamiento más adecuada.

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